Querida familia lasallista del Perú:
Con renovada esperanza iniciamos un nuevo año escolar en nuestras obras educativas. Cada comienzo es una oportunidad: oportunidad para crecer, para aprender, para reconstruir vínculos y para volver a creer en la fuerza transformadora de la educación.
Este 2026 nos convoca el lema distrital: «ADN Lasallista: Todo está conectado». Esta expresión nos recuerda que nada de lo que vivimos en nuestras aulas ocurre de manera aislada. Está conectada la enseñanza con la vida, la fe con la cultura, el esfuerzo personal con el bien común, el aula con la realidad del país.
En un contexto nacional marcado por desafíos sociales, económicos y culturales, nuestras comunidades educativas están llamadas a ser espacios de estabilidad, diálogo y esperanza. Nuestras escuelas no solo transmiten conocimientos: forman conciencia crítica, cultivan valores y siembran futuro.
A ustedes, estudiantes, los animo a asumir este año con responsabilidad y entusiasmo. No tengan miedo de preguntar, de equivocarse, de volver a intentar. El aprendizaje verdadero se construye con constancia y valentía.
A los docentes y colaboradores, gracias por su vocación cotidiana. Educar en el Perú de hoy es un acto profundamente esperanzador. Cada clase preparada con dedicación, cada palabra de ánimo, cada gesto de cercanía deja huella.
A las familias, gracias por confiar en la educación lasallista. La alianza entre hogar y escuela es esencial para el crecimiento integral de nuestros estudiantes.
Que este año esté marcado por la fraternidad, el compromiso académico y la alegría compartida. Que nuestras aulas sean lugares donde se aprenda a pensar, a servir y a vivir con sentido.
Que San Juan Bautista de La Salle nos acompañe y fortalezca nuestra misión.
Viva Jesús en nuestros corazones. ¡Por siempre!
¡Feliz inicio de clases!
Lima, 26 de febrero de 2026.





